¿Qué es un empleado digital?
Un empleado digital es un puesto de trabajo que se configura para su empresa dentro de los sistemas que ya usa y se gobierna con nueve atributos obligatorios: identidad propia con la que firma cada acción, misión de negocio de la que responde, memoria, permisos de mínimo privilegio, herramientas acotadas, supervisor humano con nombre propio, presupuesto de inteligencia artificial, métricas de desempeño y trazabilidad completa. A diferencia de un chatbot, no responde preguntas: responde por un resultado.
¿En qué se diferencia de un chatbot o de un RPA?
Un chatbot conversa y ahí termina su trabajo. Un RPA repite pasos grabados sobre las pantallas y se rompe en silencio cuando algo cambia. Un empleado digital entiende el contexto del negocio, decide qué trabajo hacer con los datos reales del sistema, lo ejecuta dentro del nivel de autonomía autorizado, deja evidencia de cada decisión y se mide por resultado de negocio.
¿Funciona con el ERP o el CRM que ya tengo?
Sí: el empleado digital se conecta al sistema por medio de un conector que habla en capacidades de negocio — consultar cartera vencida, registrar una gestión, preparar un pago — y no depende de las pantallas. NETSOLIN-IA es el conector nativo y el más profundo, y construimos conectores para otros ERP, CRM y sistemas propios mediante su API.
¿Cuáles son los cuatro niveles de autonomía?
N1 Consulta: lee y explica, cero escritura. N2 Propuesta: redacta la acción completa y la deja lista, la persona decide. N3 Ejecución con aprobación: ejecuta exactamente lo aprobado. N4 Autonomía limitada: actúa dentro de límites explícitos y el humano supervisa después, por muestreo y excepción. El nivel se define proceso por proceso y se puede bajar en cualquier momento.
¿Puede mover dinero o escribirle a mis clientes por su cuenta?
El dinero siempre exige aprobación humana, incluso en el nivel de autonomía más alto. Y toda comunicación que comprometa a su empresa ante un cliente —cobros, pagos, condiciones comerciales— vive en nivel de propuesta o de ejecución con aprobación: alguien de su equipo la lee antes de que salga. Las respuestas informativas, como confirmar una cita, pueden ir solas, siempre con paso a una persona. Son dos reglas de diseño, no una configuración que se pueda desactivar.
¿Qué evidencia deja de su trabajo?
Cada acción queda registrada: qué propuso, con qué datos, cuándo, quién la aprobó y qué resultó. El supervisor humano recibe la bandeja diaria, las excepciones que necesitan decisión, el consumo del presupuesto de inteligencia artificial y las métricas del puesto contra su línea base.
¿Cómo se contrata y cuánto cuesta?
Se contrata por empleado digital activo y por empresa. Empezamos por un solo puesto, definimos su cancha y sus límites por escrito, nombramos al supervisor humano y medimos el resultado a los 30 días antes de ampliar su alcance. El diagnóstico y la demostración son sin costo.